El objetivo primordial del próximo Encuentro de Pastoral Hispana, que se realizará en el 2018, será el poder discernir  como la Iglesia en esta nación podrá responder mejor a la pre-sencia hispana, que según las últimas estadísticas,  presentadas por la Organización CARA, somos la mitad de los católicos que viven en Estados Unidos. Además de reforzar y alentar la respuesta que todos tenemos que dar a la Nueva Evangelización como discípulos misioneros que sirven y se proyectan en las diócesis y parroquias de Estados Unidos.
El Encuentro tiene tres fases fundamentales de consulta. La primera es a un nivel diocesano, luego a un nivel regional que abarca un grupo de iglesias parti-culares presentes en una misma región y el paso final será el Encuentro Nacional. Uno de los momentos más importantes de este proceso es la consulta a nivel diocesano y parroquial, puesto que son los laicos que viven en nuestras parroquias, quienes están invitados a reflexionar y ofrecer recomendaciones de cómo podremos mejorar nuestro alcance evangelizador.
Por eso es que todas las parroquias con servicio pastoral hispano, y las que sirven a los inmigrantes, están llamadas e invitadas a participar en este proceso de consulta para que su voz e inquietudes sean escuchadas.  En esta Cuaresma y Pascua, en muchas de nuestras parroquias, se están desarro-llando las asambleas de diálogo con los talleres de reflexión que la Conferencia Episcopal ha enviado. Momentos propicios para reflexionar acerca de nues-tro compromiso bautismal. Somos miembros de la Iglesia y por el bautismo hemos sido configurados con Cristo sacerdote, profeta y pastor. Todos estamos entonces llamados a una tarea de Evangelización comenzando por casa y proyectándose en el trabajo y la comunidad parroquial. También es importante re-velar cómo la vida sacramental de la Iglesia nos hace crecer en el conocimiento y la presencia de nuestro Señor Jesucristo, a la vez que nos envía también a una misión de brindar amor, solidaridad y misericordia a quienes más lo necesitan y particularmente a los más pobres, que en muchas ocasiones son nuestros inmigrantes.
Les invito para que contacten a su parroquia y al sacerdote que sirve a su comunidad y, si algunos de ustedes no han sido invitados a participar del Encuentro, pidan ser incorporados en estos diálogos de acción pastoral que de muchas maneras darán las recomendaciones que tendremos que aplicar para un sano progreso de la Pastoral Hispana en los años venideros en nuestra nación.
El Encuentro enriquecerá de muchas formas nuestro compartir, nos dará los puntos que son necesa-rios fortalecer en nuestra acción pastoral y nos van a integrar mucho más como una verdadera comunidad de creyentes.