El nuevo presidente de la Liga de Ciudadanos Latinoamericanos Unidos (LULAC), Domingo García, anunció este martes que la lucha por los derechos civiles vuelve a ser el objetivo número uno de esta organización e instó a los hispanos a dar un "voto castigo" a la Administración Trump en noviembre.

"Esta organización se dedicó a defender los grandes aportes económicos que recibían cada año y se olvidó de su herencia, de su tradición por la justicia social de los menos favorecidos y los que menos representación tienen", afirmó García en una entrevista con Efe.

El nuevo presidente busca que LULAC, la organización hispana más antigua del país, sea reconocida, como antaño, como la principal organización de dicha comunidad en los Estados Unidos y Puerto Rico.

"Cada vez que haya una injusticia en contra de los hispanos en este país, LULAC estará presente, iniciará acciones legales en las cortes y movilizará sus influencias para impulsar legislaciones que favorezcan a nuestra comunidad", agregó.

Para ello, García quiere incrementar el número de filiales en todos los estados (actualmente tienen presencia en 37 estados), atraer nuevamente a los miembros que se habían borrado y captar a los "soñadores", como se conoce a los jóvenes llegados a este país en la infancia como indocumentados y acogidos al programa de Acción Diferida (DACA) creado por la Administración Obama.

"Muchos de nuestros líderes son de la tercera edad, veteranos de muchas luchas. Pero ahora necesitamos también a una nueva generación de activistas que confíen en una institución que sea capaz de organizar una protesta nacional con un impacto global", aseveró.

La base de seguidores activos de LULAC es de 140.000 en EE.UU. y García quiere incrementar esa cifra al millón de socios para conseguir un objetivo importante, que el próximo candidato a la presidencia de Estados Unidos salga de sus filas.

"Necesitamos una voz, una fuerza política que represente a los millones de latinos en Estados Unidos y Puerto Rico y debemos demostrarle a este país que el camino al poder tiene que pasar por los barrios y colonias de nuestra comunidad", dijo.

Aseveró que el contexto político-histórico actual, alimentado por los constantes ataques a la comunidad hispana por parte de la Casa Blanca y elementos de la extrema derecha del Congreso, los obliga a actuar y defenderse.

"Estamos viendo cárceles para menores, a quienes los alejan de sus padres y leyes que dificultan el voto latino en Texas y otras partes del país", dijo.

Una de sus prioridades, asevera, es la inmediata defensa legal de los inmigrantes detenidos en la frontera. También ayudar a los estudiantes latinos en las escuelas públicas, auxiliar a los veteranos activos y brindar mayores beneficios para los ancianos y estudiantes, en términos de los programas del gobierno.

También desea movilizar el voto latino y así otorgar un "voto de castigo" a la Casa Blanca en las elecciones de noviembre próximo porque "esta vez es diferente" a décadas anteriores.

"Vemos cada noche por las noticias cómo un presidente ataca a los mexicanos y dice que somos violadores y criminales, que quiere construir un muro en la frontera o de lo contrario cerraría la Administración federal del país si no recibe los fondos necesarios", añadió García.

Los ataques xenófobos actuales, insiste García, no se veían en este país desde la década de los años 50 a través de la "operación mojados", cuando el gobierno estadounidense implementó tácticas para disminuir la fuerza laboral de mexicanos y expulsarlos.

Por ahora, García busca ser el líder agresivo que necesita LULAC y la comunidad que representa y que se encuentra en estos momentos expuesta a "ataques constantes".

"El único delito de los inmigrantes que vienen de forma irregular es querer una mejor vida para sus familias, y ese principio es digno de defender", sentenció.
EFE