Todo se encuentra listo las primarias en Kansas, Michigan, Misuri y el estado de Washington. Foto/archivo
Todo se encuentra listo las primarias en Kansas, Michigan, Misuri y el estado de Washington. Foto/archivo

A falta de tres meses, a partir de este lunes, para los comicios legislativos, el martes se celebrarán primarias en cuatro estados y una elección especial en Ohio: Una cita que arrojará luz sobre las posibilidades demócratas de arrebatar la mayoría a los republicanos en el Congreso.

Kansas, Michigan, Misuri y el estado de Washington será escenario mañana martes de votaciones para decidir qué representantes finalmente acudirán a las urnas el 6 de noviembre, un termómetro clave a tan pocas semanas de las elecciones.

En Kansas, los republicanos ostentan todas las oficinas a nivel estatal, y el presidente, Donald Trump, ganó allí por más de 20 puntos en 2016, pero los demócratas esperan tornar ese "rojo profundo" en un mapa un poco más azul.

Las primarias se desarrollarán para el segundo y tercer distrito congresional de ese estado, y darán indicios de cuán competitivos son los demócratas para lograr alguno de los asientos en territorio ultraconservador.

En las contiendas electorales que se han librado hasta ahora destacan varias dinámicas que están definiendo este ciclo y que podrían ser favorables a la oposición.

En primer lugar, alrededor de cuarenta legisladores republicanos han anunciado su retiro en los últimos meses, por lo que se abre una nueva oportunidad para los demócratas en esos distritos, ya que es mucho más difícil pelear contra un candidato que mantiene el cargo que contra un rostro nuevo.

Por otra parte, se ha dado un aumento ostensible del número de mujeres candidatas, en su gran mayoría alineadas con el Partido Demócrata y, aunque muchas de ellas son neófitas en la política, están movilizando al electorado más que los candidatos clásicos.

En Michigan, el decimotercer distrito congresional es uno de los escaños más demócratas del país, por lo que las primarias de ese partido determinarán casi con certeza quién será el ganador en noviembre.

En este estado destaca la figura de Rashida Tlaib, una mujer musulmana, de origen palestino, y alineada con el ala más progresista del partido: una figura que recuerda al fenómeno de Alexandria Ocasio-Cortez, la joven latina que arrasó en las primarias demócratas en un distrito de Nueva York históricamente gobernado por los demócratas del "establishment".

En lo referente a la representación en el Senado por Michigan, dos empresarios republicanos se enfrentarán para tener la oportunidad de arrebatarle el asiento a la senadora demócrata Debbie Stabenow en noviembre, aunque las encuestas indican que la legisladora no tendrá problemas para continuar en la Cámara Alta.

En Misuri, se definirá entre una decena de republicanos quién será el oponente de la senadora demócrata Claire McCaskill, una de las más vulnerables en la reelección, pero el favorito en las encuestas y ya respaldado por Trump es el fiscal general de ese estado, Josh Hawley.

En el estado de Washington destaca la batalla por el distrito octavo, donde el representante republicano Dave Reichert provocó una sacudida al anunciar que no se presentaría para un octavo mandato, algo que ha elevado las expectativas de los demócratas para hacerse con ese asiento en un estado eminentemente progresista.

Además de las primarias en cuatro estados, también se celebrará la elección especial por el distrito duodécimo de Ohio, en la que se batirán el republicano Troy Balderson y el demócrata Danny O'Connor, después de la marcha prematura del congresista conservador Pat Tibari.

Pese a parecer una batalla insignificante en medio de toda la vorágine que se desatará alrededor de los comicios del próximo 6 de noviembre, Trump fue este fin de semana en persona a hacer campaña por Balderson con el fin de tratar de salvar el escaño.

Y es que los demócratas han arrebatado 11 asientos a los republicanos en las elecciones especiales que se han librado en los últimos meses, algunos de ellos en territorios donde el multimillonario arrasó en 2016, mientras que los conservadores solo han logrado arrebatar un escaño a los demócratas.

Por eso, una derrota republicana en ese distrito, donde además históricamente han ganado los conservadores en el Congreso, sería una señal alarmante sobre la capacidad que pueden estar amasando los demócratas para alzarse con una victoria en noviembre. EFE