La Asociación Nacional de Funcionarios Latinos Electos (NALEO) criticó al presidente Donald Trump por su idea de poner fin a una ley que permite el derecho a la ciudadanía a todos los niños nacidos en el territorio del país y la consideró "absolutamente ilegal".

"Cualquier intento por parte del presidente Trump de reformar este principio básico de nuestra democracia a través de una orden ejecutiva sería antiestadounidense y absolutamente ilegal", señaló el presidente de NALEO, Arturo Vargas, en un comunicado.

Este mensaje de NALEO llegó después de que Trump afirmara hoy en una entrevista con el medio digital Axios que el Gobierno debe acabar con la "ridícula" ley que otorga el derecho a la ciudadanía a los nacidos en territorio nacional.

"Somos el único país en el mundo donde una persona viene y tiene un bebé, y el bebé es esencialmente un ciudadano de EE.UU. por 85 años, con todos los beneficios", indicó Trump, sin mencionar que Canadá, México, Francia y una treintena más de países tienen normas similares que otorgan la ciudadanía a los nacidos en su territorio.

"Es ridículo. Ridículo. Y tiene que acabar", agregó.

Durante la campaña electoral de 2016, Trump ya exploró la idea, aunque los expertos consideran que afronta notables obstáculos y desencadenaría una prolongada batalla legal por ser parte explícita de la Constitución del país.

En la decimocuarta enmienda de la Carta Magna se establece que "todas las personas nacidas o naturalizadas en EE.UU., y sujetos por tanto a su jurisdicción, son ciudadanos de EE.UU. y del estado en el que residen".

El plan de Trump estaría dirigido a los hijos de inmigrantes no autorizados en el país y no se aplicaría a personas con permiso de residencia.

En este sentido, Vargas dijo que en caso de que este planteamiento progrese los tribunales del país "bloqueen rápidamente" esa medida ejecutiva.

"NALEO está completamente preparada para apoyar a nuestros socios mientras nos disponemos a defender la Constitución de Estados Unidos y nuestra rica historia como nación de inmigrantes", añadió Vargas.

Desde su llegada a la Casa Blanca en 2016, el mandatario republicano ha defendido una política de mano dura contra la inmigración y llegó a prohibir la entrada al país de los ciudadanos de varios países de mayoría musulmana al asegurar que suponía un riesgo para la seguridad nacional.
EFE

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