La inmigrante indocumentada Maribel Trujillo Díaz junto a su familia  Foto/archivo
La inmigrante indocumentada Maribel Trujillo Díaz junto a su familia Foto/archivo

Ante los reiterados pedidos de organizaciones humanitarias y pro inmigrantes, entre las que figura CLINIC, la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE) dejó en suspenso la deportación de la inmigrante indocumentada Maribel Trujillo Díaz, madre de cuatro hijos ciudadanos estadounidenses, a la espera del fallo de la Corte de Apelaciones del Sexto Circuito, en Cincinnati, Ohio.

Emily Brown, una de las abogadas que representan a la indocumentada mexicana, informó que se está a la espera del resultado del recurso urgente presentado ante la corte, para que se suspenda temporalmente la orden de deportación que estaba prevista para estos días.
"Maribel sigue detenida en Morrow (cerca de la ciudad de Columbus) mientras ICE aguarda el fallo de la corte", declaró Brown a periodistas, según información que recibió del consulado mexicano.

De acuerdo a la abogada, sin importar la decisión del sexto circuito, ICE no debería deportar a Trujillo, por ser la madre de cuatro niños que la necesitan, en particular la menor de 3 años que tiene problemas de salud.

En los pedidos a favor de Trujillo, realizados por la arquidiócesis de Cincinnati, abogados y algunos políticos locales y estatales, se destaca que la inmigrante es una trabajadora sin antecedentes penales que no debería ser prioridad para deportación.

Trujillo, de 41 años de edad, quien lleva viviendo desde el 2002 en el área de la ciudad de Hamilton, Ohio, se encuentra desde el viernes pasado en la cárcel Morrow, de Mount Gilead, que es el centro regional utilizado por ICE para alojar a quienes aguardan ser deportados.

El estatus migratorio de Trujillo quedó en evidencia en 2007, cuando agentes de ICE hicieron una redada en la empresa Koch Foods, una procesadora de pollos de la ciudad de Fairfield, y detuvieron a 200 trabajadores.

Trujillo adujo entonces haber escapado de los cárteles mexicanos de la droga y pidió asilo, pero su caso fue rechazado dos veces y después de 10 años las autoridades dictaminaron que no había base legal para que permaneciera en los Estados Unidos. EFE