La Arquidiócesis de Washington está firmemente comprometida con la protección de los menores y con la sanación de quienes han sido perjudicados por incidentes de abuso y aplica una política de tolerancia cero cuando hay denuncias creíbles de abusos presentadas contra miembros del clero arquidiocesano o de órdenes religiosas que operan en la Arquidiócesis, empleados y voluntarios.

El viernes 26 de octubre, la Orden de los Frailes Menores Capuchinos (OFM Cap.), que durante muchos años ha supervisado el ministerio pastoral y la gobernanza en la parroquia del Santuario del Sagrado Corazón en Washington, informó a la Arquidiócesis de que había recibido una denuncia de abuso sexual contra el padre Urbano Vázquez, OFM Cap. La denuncia fue comunicada asimismo a la Policía Metropolitana de Washington, DC. El padre Vázquez ha servido como vicario parroquial en el Sagrado Corazón desde 2014.

Esta es la primera vez que se ha presentado esta denuncia de abuso sexual a la Arquidiócesis, la cual, al enterarse de esta grave acusación, retiró inmediatamente al padre Vázquez del ministerio y suspendió sus facultades sacerdotales. Después de la reclamación inicial informada a la policía, se ha informado de otras denuncias contra el padre Vázquez.

La Arquidiócesis de Washington toma muy en serio su responsabilidad de proteger a los niños y jóvenes confiados a su cuidado. La Política de Protección de Menores de la Arquidiócesis de Washington exige a todos los empleados y voluntarios que trabajan con menores someterse a una verificación de antecedentes penales, solicitudes y educación. En el caso presente, el padre Vázquez aprobó la verificación de sus antecedentes y los requisitos adicionales.

Al examinar este asunto tan preocupante, la Arquidiócesis determinó posteriormente que el padre Moisés Villalta, OFM Cap., párroco del Sagrado Corazón, no actuó de acuerdo con los protocolos pertinentes relacionados con la denuncia de los casos de abuso a las autoridades civiles y de la Arquidiócesis de Washington. El padre Villalta ha sido removido de su posición de párroco. Por razones similares, a la coordinadora de protección de menores se le ha impuesto suspensión administrativa.

La Arquidiócesis aplica una política de tolerancia cero con respecto a los casos de protección de menores, y las medidas adoptadas en este caso son coherentes con esa política. La Arquidiócesis está cooperando plenamente con esta investigación y alienta a cualquier persona que posea información que pueda ser de utilidad para las autoridades a contactar al Detective Eric Walsh, de la Unidad de Abuso Físico y Sexual, División de Servicios para la Juventud y la Familia del Departamento de Policía Metropolitana, llamando al teléfono 202-568-1971.

Si en algún momento alguien se entera de un caso de conducta inapropiada por parte de una persona que esté involucrada en el ministerio arquidiocesano, se le alienta a contactar a la señora Courtney Chase, Directora Ejecutiva de la Oficina de Protección de Menores y Entorno Seguro, de la Arquidiócesis, llamando al teléfono 301-853-5302.