Foto/archivo
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El papa Francisco denunció la existencia de lo que denominó una "dramática desigualdad entre quien tiene demasiado y quien no tiene nada", y pidió que se apliquen "modalidades justas de reparto".

"Solo la vía de la integración de los pueblos permite a la humanidad un futuro de paz y de esperanza", agregó el pontífice en el Vaticano durante una audiencia a los participantes de un seminario organizado por el dicasterio (departamento vaticano) dedicado al Desarrollo Humano Integral.

"El deber de solidaridad nos obliga a buscar modalidades justas de reparto, para que no se dé esa dramática desigualdad entre quien tiene demasiado y quien no tiene nada, entre quien descarta y quien es descartado", dijo el papa.

"Se trata de ofrecer modelos prácticos de integración social. Todos tienen una aportación que dar al conjunto de la sociedad, todos tienen una peculiaridad que puede servir para vivir juntos, ninguno es excluido de aportar algo para el bien de todos", defendió el pontífice.

El Santo Padre denunció las "visiones ideológicas" que han favorecido una "masificación" en la que "están interesados también poderes económicos que quieren explotar la globalización, en vez de favorecer un mayor reparto entre la humanidad, simplemente imponer un mercado global".

Y agregó que esos poderes económicos pretenden "dictar las reglas y obtener los beneficios" de esa explotación. EFE