El arzobispo de Los Ángeles, monseñor José Gómez, habla en la Universidad Católica de América (CUA) en Washington. (Foto/CNS)
El arzobispo de Los Ángeles, monseñor José Gómez, habla en la Universidad Católica de América (CUA) en Washington. (Foto/CNS)

En una sociedad secular que rechaza a Dios, desdeña los valores del Evangelio y plagada de retos que parecen insuperables, la consigna para encaminarla es volver la mirada a Cristo e imitarlo. Esa fue la esencia del discurso "Nacido para grandes cosas: desde 'la crisis del hombre' al nuevo humanismo cristiano", pronunciado por el arzobispo de Los Ángeles, monseñor José Gómez, el martes 6 de febrero en la Universidad Católica de América (CUA) en Washington.

Jesucristo proclamó al ser humano como hijo de Dios, hecho a su imagen y semejanza. Esta verdad se ha perdido en la sociedad actual –argumentó el arzobispo. Recordó que la humanidad ha pasado por cruentas guerras, en las cuales murieron millones de personas. "Ante tantos sufrimientos, se cuestiona el silencio de Dios y nos preguntamos en qué se ha convertido el ser humano".

El arzobispo de Los Ángeles subrayó la devastación del último siglo y ahondó en 'la crisis' que vive la gente en general. "No somos libres de vivir la vida", dijo haciendo hincapié en la necesidad de transformar al individuo.

"Creemos que la tecnología resuelve todos los problemas y responde a todas las preguntas", afirmó monseñor Gómez exponiendo cómo los avances tecnológicos se han puesto en nuestra contra, aislándonos y desconectándonos de la realidad y de 'la verdad' que Cristo enseñó con su venida. "Me preocupa que seamos prisioneros...", dijo refiriéndose a una sociedad que constantemente grita 'pruébame que Dios existe'.

"Parece que la sociedad no conoce lo que Dios significa", subrayó alertando que 'el rechazo a la encarnación de Cristo tiene consecuencias'.

Monseñor Gómez criticó el avance del aborto, así como la destrucción y manipulación de embriones humanos. "La crisis humana complica nuestra misión y necesitamos nuevas estrategias para proponer el Evangelio en la sociedad", resaltó ante una audiencia plenamente católica conformada por sacerdotes, estudiantes, educadores y líderes de la iglesia local.

Retomando el camino

El arzobispo Gómez  propone que seamos un nuevo tipo de cristianos, que comprenden la dignidad y el destino del ser humano.

"Hay que volver a Cristo. Dios se hizo hombre y la humanidad debe hacerse a semejanza de Dios. Es en Jesucristo que descubrimos que podemos renacer", afirmó monseñor, quien es vicepresidente de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos (USCCB).

Asegura que en la sociedad irreal en que vivimos, sólo Cristo nos lleva al amor. "Jesús nos invita a vivir sus palabras", dijo instando a llevar la fe a la acción.

Al ser consultado por la audiencia sobre la inteligencia artificial que avanza a pasos agigantados adueñándose del hoy, dejó en claro que la fe y la razón no se contradicen. La Iglesia no desprecia a la ciencia, más bien invita a navegar con los avances científicos sin perder 'el norte' que es Cristo.

Al preguntársele sobre cómo integrarse con la realidad actual, invitó a cuestionarse uno mismo: "¿Por qué estoy aquí?¿Cómo me relaciono con los demás? Y dijo que no hay que perder de vista el plan que Dios tiene para cada persona.

Mencionó los retos sociales de hoy como el racismo, la inmigración y la pobreza, pero pone la esperanza en los dones que tiene el ser humano.

El arzobispo Gómez concluyó su discurso haciendo un llamado, no sólo a acercarse a Cristo, sino a ir más allá y obrar en busca de la santidad.

Los católicos están acostumbrados a que se les hable de ese llamado a imitar a Jesús, pero la consigna es responder al mismo y transmitirlo a quienes no están comprometidos con su fe.

Esta disertación es parte de la serie "Innovadores Hispanos de la Fe", auspiciada por la Escuela de Teología y Estudios Religiosos de la CUA.