Después de un trimestre de merecidas vacaciones, los alumnos de la escuela católica elemental St. Francis International retornaron a las aulas para beneplácito de los padres, quienes, en medio de cantos y oraciones, no ocultaron su alegría de ver a sus hijos iniciar un nuevo año escolar.

El director de la escuela, Tobías A. Harkleroad, fue quien dio la bienvenida a los niños, mientras que el padre Christopher Posch, párroco de la parroquia San Camilo, conversaba con lo más pequeños para disipar sus temores en el primer día de clases. 

En el primer día de clases, un día importante para todos, el maestro se siente complacido de tener de nuevo a sus alumnos y el estudiante no oculta su alegría de retornar a su segundo hogar. En St. Francis International saben que el desarrollo del año escolar depende mucho del apoyo de los padres.

El padre Posch, encargado de la oración matinal, dio gracias a Dios por la vida, el regreso a la escuela y la oportunidad de formar hombres nuevos según los mandatos del Evangelio.

Alumnas de la escuela St. Francis International inician un nuevo año escolar. Foto/ Andrew Biraj

“Tenemos que dar gracias a Dios por el regalo de la vida, por asistir a una escuela católica y por tener la oportunidad de adquirir nuevos conocimientos ante la presencia del Creador”, agregó. 

Harkleroad dijo a los estudiantes que el inicio de clases supone un cambio en sus rutinas diarias: levantarse temprano, ser más disciplinado, cumplir horarios, hacer tareas, enfrentar contenidos diferentes, adaptarse a profesores y respetar a sus compañeros. “Las vacaciones terminaron y ahora todos tienen que enfocarse en estudiar al máximo. Ustedes lo pueden hacer”, indicó. 

En una informal reunión con los padres de familia, tanto el religioso como el director, coincidieron en señalar que es importante crear un ambiente positivo, desde el primer día de clases, donde los niños se sientan seguros y apoyados para adaptarse, gradualmente, al nuevo ritmo de su vida cotidiana. 

El padre Christopher Posch, párroco de la parroquia San Camilo, saluda a los niños en el primer día de clases. Foto/ Andrew Biraj

St. Francis International School es una escuela regional católica de la Arquidiócesis de Washington y fue fundada en el 2010, mediante la fusión de los colegios católicos San Camilo y San Marcos. En la actualidad cerca de 450 estudiantes, del grado K al octavo, reciben educación católica en la zona de Silver Spring. Más del 80 por ciento de los estudiantes tienen padres procedentes de 50 países diferentes, en su mayoría procedentes de Centroamérica y África.

Saint Francis International School ha logrado establecer alianzas estratégicas con las escuelas públicas del condado de Montgomery, la Universidad Católica y la Fundación Commonwealth, entre otras instituciones académicas. 

Las escuelas católicas están comprometidas con el desarrollo social y cultural de las diferentes comunidades, compartiendo sus éxitos, esperanzas y esfuerzos para plasmar un auténtico progreso humano y comunitario.