La preocupación por la situación que viven los residentes de San Juan Sacatepéquez, al oriente de Guatemala, ha unido a varios parroquianos de Maryland en una cruzada de solidaridad.

Brenda Peralta, organizadora comunitaria en el sector afectado, les contó el viernes pasado en conferencia telefónica sobre la persecución que está teniendo su comunidad porque una empresa cementera se ha instalado con la intención de desplazar a unos 6 mil residentes.

Ella explicó el temor que viven los niños ante esta situación de inestabilidad y fue lo que más le conmovió a Sandra Pérez de la Iglesia San Camilo de Silver Spring. "En esta época navideña, los pequeños están atemorizados al oír ruidos y no saben si son fuegos artificiales o tiroteos", dijo repitiendo lo narrado por Brenda. Le ha conmovido hasta las lágrimas que debido a este conflicto se le ha robado la paz a los pequeños.

"Sus padres están trabajando para hacer productivas sus tierras. Esta gente no tiene cómo defenderse y están atacando a los que van aprendiendo a defenderse", expresó Sandra quien ha viajado a ese país y conoce la realidad en que viven. 

"Ellos están en todo su derecho a defender sus tierras", señaló Leonel López, de la comunidad católica de Langley Park de la Arquidiócesis de Washington, especialmente preocupado por esta injusticia. "Hay diez presos políticos en San Juan por defender sus cultivos, el único medio de sustento de sus hijos", agregó.

Leonel se hizo presente en la reunión en un hogar en Silver Spring porque el tema le toca de cerca. Es MAM, habla ese idioma, es una de las 10 a 15 mil personas de esa comunidad indígena en Estados Unidos. 

El drama humano de esta comunidad de San Juan ha movilizado a personas de diversos países como a la inmigrante salvadoreña Nuria Hernández. Escuchó los testimonios directamente desde Guatemala, donde nació su abuelo, y prometió sus oraciones con la convicción de tomar acción. "En medio de todo lo que nos cuentan, dígannos qué podemos hacer para ayudarlos", dijo la parroquiana de San Camilo dispuesta a colaborar.

"Hay varias maneras de apoyar y la primera es en el plano económico", le dijo el padre Jacek Orzechowski, de origen polaco, al grupo que respondió donando fondos para enviar a los afectados en San Juan. "El dinero le permite a esta comunidad avanzar con sus proyectos", dijo el sacerdote.

En la primera fase de este programa de solidaridad con Guatemala, la provincia franciscana a la que pertenece el sacerdote ha contribuido con casi 14 mil dólares.

Reconoció que en Washington la gente es muy generosa si les damos a conocer lo que ocurre en ese poblado guatemalteco. Por eso, la movilización implica una campaña de concientización sobre la realidad que se vive en Centroamérica. Igualmente planean cabildear en oficinas de congresistas y reunirse con representantes de la embajada de Guatemala en DC. 

El grupo mantiene una evidente pasión por el tema y comparte la postura de los menos poderosos que se enfrentan a las corporaciones privadas, las cuales descartan el lado humano, no les interesa el medioambiente y son movidas por intereses económicos. Les impresiona su determinación y a la vez apoyan a estas personas vulnerables que argumentan: "Si tengo que dar mi vida, pues la voy a dar por mis hijos, por mi gente, para que tengan un mejor futuro".

Brenda afirmó que las fiscalías en Guatemala no avanzan en apoyo a las comunidades, que se les ha hecho difícil reunirse con el cardenal Álvaro Leonel Ramazzini aunque han tratado. 

Reconoció por teléfono que a veces pierden un poco la esperanza, a lo que Sandra respondió con la promesa de que el grupo católico de más de diez personas seguirá apoyándolos en oración. "Me siento impotente ante toda esta situación", dijo esta laica franciscana entre lágrimas prometiendo continuar en la lucha por defenderlos. 

"Estamos unidos contra los atropellos en sus comunidades y en la comunidad franciscana de Silver Spring estamos deseosos de apoyarles", expresó el parroquiano Otoniel Pérez en el emotivo encuentro facilitado por la tecnología. 

En la segunda fase de esta iniciativa (2do. año) el padre Jacek dijo que van a seguir respaldando a la comunidad de Sacatepéquez y a 145 comunidades, haciendo vínculos con organizaciones que trabajan con derechos humanos en Guatemala. "Tenemos que hacer algo para ayudar a estas personas, para que puedan permanecer en sus tierras, florecer y tener alternativas".

Quieren impulsar programas piloto en las comunidades. Tienen la convicción de que si pueden ayudar a que jóvenes y familias permanezcan allá, evangelizar e inculcarles valores, pues bien vale la pena.

"Gracias por todo lo que ustedes hacen por mi gente en Guatemala. Seguimos bajo opresión allá y los que estamos en Estados Unidos, estamos reunidos para ayudarlos", dijo Leonel. 

Estos parroquianos que apoyan a Guatemala, invitan a otros a hacer lo mismo. Para informarse sobre el tema escriba al padre Jacek al correo [email protected]

HAGA SU DONATIVO

Cheque a nombre de “The Franciscan Missionary Union” de NY

En memo del cheque: Proyecto de Solidaridad con Guatemala

Enviar a: Fr. Jacek Orzechowski, 1650 St. Camillus Dr., Silver Spring, MD 20903