Una de cada diez niñas en el mundo ha sufrido violaciones o actos sexuales forzados. Los datos publicados este viernes por la organización Save the Children ponen de relieve la terrible realidad de la violación y la violencia en las zonas de conflicto y el flagelo de las esposas niñas, y muestran el papel fundamental de la educación para reducir la práctica de los matrimonios precoces

En un comunicado de prensa con motivo del Día Internacional de la Infancia, la organización informa que una de cada diez niñas en el mundo ha sufrido una violación o un acto sexual forzado a la vez que este año, cuatro niñas por minuto se casarán antes de cumplir los 15 años de edad. 

Hasta la fecha son ciento veinte millones de chicas en todo el mundo – una de cada diez – las que han sufrido violaciones u otros actos sexuales forzados. Un treinta por ciento de estos menores relacionados con grupos armados son niñas a las que se las utiliza a menudo como esclavas sexuales, y para este año doce millones de niñas estarán involucradas en matrimonios precoces que se producen al ritmo de uno cada tres segundos, y sólo este año cuatro niñas por minuto se casarán antes de cumplir los 15 años de edad. Este dato está referido especialmente a quienes viven en países afectados por conflictos u otras crisis humanitarias, razón por la cual suelen ser las más vulnerables de todas convirtiéndose en esposas niñas.

Mientras tanto, en el mundo, más de una de cada tres (es decir el treinta y cinco por ciento) de las chicas han sufrido durante su corta vida alguna violencia física o sexual y entre las niñas cuyas edades oscilan entre los 14 y 21 años, el sesenta y seis por ciento han sufrido atención sexual o acoso no deseado en un lugar público. Además, más del ochenta por ciento de los menores casados antes de los 18 años son de sexo femenino

Cifras dramáticas 

Estas son las dramáticas cifras publicadas este 11 de octubre por Save the Children, la Organización internacional que lucha desde hace cien años para salvar a los niños en situación de riesgo y garantizarles un futuro, con motivo del Día Internacional de las Niñas que hoy marca el inicio de las celebraciones "Beijing + 25", casi veinticinco años después de la Declaración de Beijing de la Plataforma de Acción. Los datos publicados ponen de relieve la terrible realidad de la violación y la violencia en las zonas de conflicto y el flagelo de las esposas niñas, y destacan el papel fundamental de la educación para reducir la práctica de los matrimonios precoces. 

De aquí al año 2030 – fecha límite para alcanzar el objetivo mundial de las Naciones Unidas de poner fin a los matrimonios precoces – ciento treinta y cuatro millones de niñas se casarán y poco más de veintiocho millones lo harán antes de cumplir los 15 años. Si todos los adolescentes del mundo completaran la educación secundaria, Save the Children señala que se podrían evitar millones de matrimonios prematuros.

"En algunas partes del mundo, la violencia contra las niñas y las niñas es algo cotidiano. La violación, la violencia sexual, los matrimonios precoces, la exclusión de la educación y la mutilación genital femenina son sólo algunos de los sufrimientos a los que están sometidas. En particular, quienes viven en contextos de guerra están más expuestos a los abusos de todo tipo. Sin embargo, es precisamente en estos contextos donde se encuentran las niñas y chicas más resilientes, es decir con mayor equilibrio emocional frente a las situaciones de estrés, a pesar de haber sido forzadas a llevar una vida de abuso y violencia. Así lo afirma Daniela Fatarella, vicedirectora general de Save the Children: “Hace unos años, gracias a nuestros socios en el territorio, recogimos los dibujos de algunas niñas y chicas que fueron dadas en matrimonio a una edad temprana para evitar que les ocurriera algo más atroz como ser secuestradas por las milicias del Isis”.

Y recuerda con angustia algunos de esos dibujos que describían la vida como una prisión o incluso donde algunas niñas se auto-retrataban en un ataúd con un vestido de novia". La vicedirectora concluye: “debemos proteger la infancia de las niñas para que se conviertan en jóvenes mujeres capaces de perseguir sus sueños y aspiraciones, para construir su propio futuro”. Vaticano News