Los intentos por establecer radicales políticas para restringir la creciente migración centroamericana, así como reducir el acceso al asilo y los flujos migratorios irregulares siguen provocando airadas protestas en el país. Kevin K. McAleenan, secretario interino del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), fue abucheado e impedido de dar su discurso durante la XVI Conferencia Anual de Inmigración, organizada por la Universidad Georgetown y el Instituto de Política Migratoria (MPI), el pasado 7 de octubre. 

Un grupo de estudiantes de leyes y activistas pro inmigrantes consideraron que era ‘inaceptable’ permitir que el jefe interino del DHS llegara al claustro universitario para justificar la implementación de medidas abusivas e ilegales contra las personas humildes que buscan asilo en territorio estadounidense. 

La medida de protesta se inició cuando McAleenan saludaba a los presentes y se disponía a hacer un balance de la política migratoria del gobierno del presidente Donald Trump. De manera sorpresiva varios estudiantes se levantaron de sus asientos mostrando carteles que decían "Alto a los ataques contra inmigrantes" y "El odio no es normal en EEUU”, para luego gritar de manera reiterada “Cuando los inmigrantes están bajo ataque ¿qué hacen? Se levantan, se defienden”.

Ante el sorpresivo acto, el secretario interino de DHS solo alcanzó a decir “entiendo que hay algunos problemas de los que podemos hablar con sinceridad aquí. Yo puedo dialogar o ustedes pueden seguir gritando”. Los estudiantes no aceptaron la invocación del funcionario federal.

Doris Meissner, directora de política del MPI y ex comisionada del Servicio de Inmigración y Naturalización, intentó en vano convencer a los estudiantes que depongan su actitud hostil. En tres oportunidades dijo: “Por favor permitan que el resto del auditorio escuche al secretario”, pero los abucheos continuaron.

A pesar del griterío, Kevin K. McAleenan logró brevemente decir “me gustaría tener un diálogo franco con ustedes, hablar sobre los desafíos que enfrenta el país ahora y responder algunas de sus preguntas”. La terquedad estudiantil, lo obligó a despedirse rápidamente de Doris Meissner y abandonar el auditorio con la protección de sus agentes de seguridad.

Minutos después, el DHS emitió un comunicado diciendo que “la Primera Enmienda de la Constitución de EEUU garantiza a todas las personas el derecho a la libertad de expresión y reunión. Desafortunadamente, ese derecho fue negado a muchos de los presentes hoy durante una conferencia organizada por la Universidad Georgetown y el Instituto de Política Migratoria”.

Los estudiantes justificaron su protesta debido a la negativa de las autoridades universitarias para cancelar la participación de Kevin K. McAleenan en la mencionada conferencia.

Reacciones

Julia Preston, escritora del Proyecto Marshall; Lorella Praeli, presidenta de Community Change Action; y Lomi Kriel, periodista del Houston Chronicle; coincidieron en señalar que el manejo equivocado de la crisis migratoria en la frontera México-EEUU genera reacciones negativas contra las autoridades federales, pero que el tema central sigue siendo el incumplimiento de las leyes vigentes en la constitución. 

“Esta crisis se pudo evitar si el Congreso hubiese asumido su responsabilidad y adoptado medidas legales para aprobar una reforma migratoria. Hoy se adoptan medidas severas que solo generan más confusión y daño al sistema migratorio”, comentó Preston. 

Para Praeli la indiferencia e ineficiencia de las autoridades han derivado en una verdadera crisis humanitaria en la frontera. “La política de ‘tolerancia cero’ implementada por el actual gobierno, lejos de solucionar el problema, ha terminado provocando caos, dolor e indignación generalizada en el país”.

Kriel criticó la forma errada en que las autoridades federales hoy tratan la crisis migratoria, pues la separación de familias o el encierro indefinido de las personas que solicitan asilo jamás pueden ser consideradas como ‘soluciones’ al problema. “Es ingenuo pensar que la construcción del muro fronterizo es la solución. Se necesitan soluciones de tipo legal y enmarcadas en la constitución”.