La organización Doctores Por el Cierre de los Campos, como denominan a los centros de detención de inmigrantes, inició esta semana en San Diego, California, una protesta nacional.

Una media docena de médicos y enfermeras se plantaron ante el edificio del Gobierno del condado de San Diego para demandar que las autoridades locales se opongan a que continúe en operaciones el centro de detenciones de Otay Mesa, California, el que más casos de COVID-19 registra en Estados Unidos.

La enfermera Tori Gilbert, fundadora del grupo en San Diego, explicó a Efe que debido a las medidas para prevenir contagios del coronavirus su organización decidió que solo protestaran pequeño grupos pero en diversas ciudades.

“Es una protesta nacional que vamos a hacer de una ciudad a otra. De San Diego pasamos a los estados de Michigan, luego Colorado y después Texas; vamos a concluir en la ciudad de Boston el 18 de mayo”, dijo la enfermera.

Explicó que al elegir protestas de grupos pequeños, comparados con las manifestaciones de docenas de médicos que protestaron en San Diego el año pasado, prefirieron manifestarse en un sitio más público, la sede del Gobierno, pues el centro de detenciones está lejos de zonas céntricas y habitacionales.

Doctores Por el Cierre de los Campos eligió iniciar la protesta en San Diego luego de que la semana pasada perdiera la vida allí el primer inmigrante bajo custodia en un centro de detenciones víctima de la COVID-19. El salvadoreño Carlos Ernesto Escobar Mejía pereció bajo custodia del centro de Otay Mesa, si bien el deceso se produjo en un hospital de San Diego al que había sido trasladado por el deterioro de su condición.

Ahora hay otro inmigrante salvadoreño hospitalizado en condición grave, y según versión telefónica de compañeros suyos, el contagiado de COVID-19 fue víctima de negligencia en el centro durante al menos una semana que sufrió los síntomas.

El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) reconoció que este miércoles en Otay Mesa hay 147 migrantes bajo su custodia contagiados con el coronavirus. El Marshall federal tiene al menos 50 detenidos más en la misma prisión privada, y hay unos diez agentes del ICE y 20 guardias también contagiados.

Los contagios se iniciaron a finales de marzo con una guardia. EFE