El miedo, la inquietud y la desinformación que viven muchos de los inmigrantes en Estados Unidos -muchas veces- les impide abrir los ojos y percatarse de que existen vías para conseguir una situación legal que les permita permanecer en este país dignamente, o beneficiarse de servicios legales especializados en violencia doméstica y derecho de familia para supervivientes de violencia doméstica, agresión sexual o acoso. 


Debido a la complejidad del sistema legal norteamericano y a sus altos costos, organizaciones no gubernamentales como Ayuda, localizada en Washington, DC, ofrecen programas de asistencia jurídica, social y de acceso lingüístico para que inmigrantes sin recursos económicos puedan acceder a dichos servicios. 


David Steib es el director del programa de acceso lingüístico de Ayuda, un proyecto que proporciona intérpretes de manera gratuita a unas 90 organizaciones sin fines de lucro en el área metropolitana de Washington. Los fondos que capta Ayuda provienen tanto del gobierno federal, estatal y local, como de donaciones de particulares, o también de donativos en especie por medio de abogados que ofrecen servicios legales de manera gratuita.


El programa de acceso lingüístico de Ayuda hace que organizaciones sin fines de lucro tomen conciencia acerca de la importancia de la figura del intérprete profesional  y actúa como punto de referencia para dichos intérpretes, a los cuales se puede acudir para realizar cualquier consulta lingüística. 


El objetivo de este programa es ser un instrumento de apoyo mediante la formación de intérpretes y de sus propios empleados, u ofreciendo actividades formativas al resto de organizaciones sin fines de lucro del área de Washington, con el fin de evitar las barreras idiomáticas.


El curso “Breaking Silence” (‘Rompiendo el silencio’), que Ayuda ha impartido por cuarto año consecutivo, capacita a los intérpretes para trabajar con víctimas de cualquier delito violento; les enseña cómo un trauma puede afectar la capacidad de comunicación, y los prepara para que, a la hora de ayudar a las víctimas, respeten su proceso de sanación. El curso se enfoca en la interpretación para víctimas de violencia doméstica, de abuso sexual y de abuso infantil.

“Queremos asegurarnos de que la interpretación no cause ningún daño a la víctima, y para ello es primordial que ésta no se sienta insegura debido a este proceso de mediación lingüística”, manifestó David Steib, en la presentación del curso.


El curso ofrecido por Ayuda contribuye a que los intérpretes tomen conciencia de la importancia de empoderar a las víctimas-supervivientes, de respetar su discurso sin interrupciones. Sin olvidar que el mismo superviviente es el experto en su propia vida y que por ese motivo merece todo el respeto. De lo contrario, si el intérprete juzga o prejuzga a una víctima, de alguna manera le estará causando un daño. 


Leo Martínez, líder de proyecto para la organización no gubernamental Casa de Esperanza, fue uno de los capacitadores del curso “Rompiendo el Silencio”, y refiriéndose a su papel en la organización manifestó: “Normalmente las víctimas de violencia doméstica no saben que tienen opciones para salir de la situación en la que se encuentran, y es aquí donde entra en juego mi rol de defensor: ayudar a las víctimas a salir de la situación en la que se encuentran y cubrir todos los aspectos del proceso para ofrecer unos servicios lingüísticos apropiados”.


Asimismo, Amber Hodson, una de las directoras de la organización DeafHope, la cual fue fundada por mujeres de la comunidad de sordos que se percataron de la falta de servicios dirigidos a supervivientes que padecen sordera, declaró: “Como trabajadora y defensora de los derechos de las personas que han sufrido violencia doméstica y sexual, considero que es sumamente importante cerciorarse de que nuestros servicios sean asequibles para todo aquel que los necesite, y de que todas nuestras organizaciones hagan un trabajo de calidad a la hora de servir a la comunidad, a las personas sordas o a aquellos que no hablen inglés”. 


Amber también señaló que cursos como “Rompiendo el Silencio” son importantísimos para que las víctimas tomen conciencia de que merecen apoyo y seguridad, de que pueden acudir a una organización y usar el idioma con el que se sientan más cómodos, y de que serán escuchados y entendidos.


La organización Ayuda está efectivamente comprometida con la justicia del lenguaje; esto es, garantiza que las demás organizaciones sin fines de lucro con las que colabora provean servicios de mediación lingüística apropiados.