El Señor bendice a nuestra arquidiócesis con un nuevo pastor, monseñor Wilton Gregory, quien fue instalado como el séptimo arzobispo de la Arquidiócesis de Washington el 21 de mayo en el Santuario Nacional de la Inmaculada Concepción.

¿Qué significa esto para nuestras comunidades inmigrantes?  Significa que el papa Francisco ha pensado en nuestra iglesia en particular y después de momentos de dificultad, de grandes penas y de grandes heridas nos manda a un pastor bueno, un pastor que ama la Iglesia, un pastor que lleva una gran trayectoria de más de 35 años como obispo sirviendo incondicionalmente al rebaño a él confiado.

Todos los que le conocen a fondo dicen que es un pastor que ha sido amado en cada diócesis que ha servido. Esto lo puedo afirmar puesto que, en días pasados, tuve la oportunidad de reunirme con personas de diferentes partes de Estados Unidos, donde el arzobispo Gregory ha desarrollado su misión pastoral, y los feligreses de las tres diócesis en las que sirvió le recuerdan con un gran afecto y cariño. Le recuerdan como un pastor que sabe de la presencia multicultural y universal de la Iglesia, un pastor que quiere tener diversidad en sus ovejas y que mira la unidad, no como uniformidad, sino como una unidad que nos lleve a ser mucho más ricos en nuestra expresión multicultural.

Siendo un hombre de Iglesia, su visión del mandato a evangelizar se extiende a la Iglesia Universal. Para nosotros, inmigrantes, evidentemente es un pastor que nos entiende, que nos acompañará y dialogará con nosotros puesto que el nuevo arzobispo también habla español. Lo cual es muy importante porque va a poder, de una u otra forma, celebrar con nosotros nuestra cultura y nuestra identidad hispana.

El arzobispo Gregory es un pastor que ama el sacerdocio. En consecuencia estará acompañando a los sacerdotes y seminaristas que son el presente y el futuro de la Arquidiócesis de Washington. Invitará a otros tantos a contemplar la posibilidad de responderle al Señor en un sendero vocacional. Dar la vida al servicio del rebaño de Dios, una invitación que se dará mediante una larga vida de un sólido testimonio del ministerio sacerdotal.  

En ese contexto de pastoreo, también desea encontrarse con los fieles y las familias en todas las parroquias de la arquidiócesis. Le tomará algún tiempo recorrer nuestras 139 parroquias, pero estamos convencidos de que el arzobispo Gregory quiere compartir su experiencia, caminar con nuestra comunidad católica en la arquidiócesis y sentirse realmente como aquel pastor que abraza las ovejas, cuida las ovejas y huele a oveja, a la imagen del Buen Pastor, que da la vida por las ovejas a él confiadas.

Monseñor Gregory desea penetrar las realidades de la Arquidiócesis de Washington y para las ovejas que a lo mejor están heridas o maltratadas -guiado por el Espíritu Santo- será el instrumento del amor de Dios que va a sanar y remediar situaciones del pasado mirando con fe y esperanza al futuro. Para ello, hará uso de muchas de las formas que ya el papa Francisco está dando como orientaciones para que la Iglesia ante una crisis se fortalezca, se fortifique en la transparencia, en el amor y en la presencia que todos los pastores -a imagen de Jesucristo, el único perfecto pastor- estamos llamados a realizar.

Por eso, queridos hermanos y hermanas, les invito a orar por nuestro nuevo arzobispo. En los meses venideros, ya lo vamos a encontrar en las parroquias. Pidámosle al Señor que le dé la sabiduría, ese Espíritu Santo, para que pueda conducir al rebaño de Dios en esta iglesia particular de Washington. Qué el Señor le dé muchos años de vida entre nosotros y ante todo lo asista con su sabiduría para que ciertamente podamos encontrar en él ese líder, ese hombre bueno, ese hombre amable que nos recuerda la presencia de Dios en nuestras vidas.

Qué el Señor le bendiga y que María Santísima también le acompañe en este nuevo capítulo de la Arquidiócesis de Washington. Estamos todos muy seguros de que va a ser un capítulo hermoso, de paz, de crecimiento, sanación y santificación en la presencia del Señor.

Oren por nuestro nuevo arzobispo y es mi deseo invitarles a la misa de acción de gracias que, el domingo 26 de mayo, a las 10 de la mañana, oficiará el arzobispo Gregory en la catedral de San Mateo Apóstol (1725 Rhode Island Avenue, NW, Washington DC).

Mi bendición para todos y cada una de nuestras familias inmigrantes.