Después de tres años de proceso a nivel parroquial, diocesano, regional que culminó en el V Encuentro Nacional de Pastoral Hispana el año pasado en Texas, ahora llegó la hora de enfocarse en las prioridades que nacieron de los delegados, analizar las conclusiones que emergieron del liderazgo y llevar a la acción las recomendaciones.

Unos 50 coordinadores de la pastoral hispana y ministerios de evangelización de las seis diócesis de la región IV (Distrito de Columbia, Maryland, Virginia, Delaware, West Virginia y los Servicios Militares) se reunieron el sábado pasado en la Universidad Católica de América (CUA) para analizar las conclusiones del V Encuentro, determinar los puntos fundamentales para elaborar y servir a nuestras parroquias.

El obispo auxiliar de Washington, monseñor Mario Dorsonville, lideró las actividades regionales desde el inicio y supo resumir las prioridades en las cuales deben enfocarse las parroquias y diócesis de todo el país.

"El punto más importante es la necesidad de nuestra Iglesia de acompañar al inmigrante. El inmigrante debe encontrar apoyo por parte de fieles, religiosos, sacerdotes y obispos. Todos somos la iglesia de Dios y nos preocupamos por lo que les está pasando a nuestros hermanos. Todos fuimos inmigrantes y seguimos siéndolo. La colaboración, el amor, la abogacía y el acompañamiento a comunidad inmigrante es fundamental", dijo el obispo.

La segunda prioridad es la continua evangelización de la familia. "No hay iglesia sin familia y la familia es el futuro de la iglesia, por eso la iglesia tiene que acompañar a esposos e hijos para que los padres puedan ser auténticos evangelizadores y presencia de Dios en la vida de los hijos, que son el presente y futuro de la iglesia", destacó Dorsonville.

El tercer punto de las conclusiones ha sido una exhortación a trabajar con la juventud hispana. "Necesitamos seguir acompañando a nuestros adolescentes, jóvenes y jóvenes-adultos. La fe no puede morir después del sacramento de la confirmación, más bien es cuando tiene que renacer la alegría del encuentro con el Señor", dijo monseñor.

Para poder acompañarlos en el hogar, aconsejó: la oración, la eucaristía dominical, la catequesis, el tiempo de oración en familia, el diálogo y la reflexión sobre puntos fundamentales de moral. "La familia es la primera escuela de fe. Los padres son instrumentos evangelizadores para proclamar la buena nueva. Recordemos que la evangelización, caridad, amor, fe y esperanza comienzan por casa", según el obispo.

Para él la cuarta prioridad es la más importante: el proceso de formación de estos apóstoles misioneros. "Las diócesis tienen que ofrecerles programas de formación, conjuntamente con los centros educativos y universidades para que puedan ser instruidos en teología", dijo destacando el uso de la tecnología para facilitar la formación a distancia. 

"Entonces, vamos ejerciendo nuestra misión de esparcir el Evangelio en las comunidades que Dios nos ha confiado".

El V Encuentro se enfoca en el laicado -subrayó el obispo- prueba de que los bautizados son prioridad en la vida de la iglesia.

Inmigración, juventud, familia y formación en la fe, están en las conclusiones del V Encuentro y ahora hay que trazar los programas que nos ayuden a cumplir estos objetivos a nivel pastoral – señaló el obispo.

Fieles a lo que la iglesia hispana les ha confiado en el V Encuentro, ahora diáconos y vicarios parroquiales empezarán a hablar en sus parroquias sobre estos asuntos. "Y la feligresía será invitada a ser partícipe en el desarrollo de estos propósitos y el cumplimiento de estas metas", comentó el obispo alentando a la acción.

Durante la reunión en CUA, monseñor Dorsonville dijo que el primer paso clave es identificar a los líderes a nivel parroquial.

Los participantes destacaron la importancia de alentar a la juventud a participar en la iglesia, darles oportunidades para que desarrollen responsabilidad y compromiso. "Por su parte, los sacerdotes deben promover el liderazgo en las comunidades", agregaron.


Prioridad: jóvenes 

Con las conclusiones del V Encuentro en mano, la Diócesis de Arlington organizó una reunión de líderes de diferentes oficinas diocesanas. Se informaron al respecto, dialogaron sobre cómo van a aplicar las recomendaciones, se dieron sugerencias, intercambiaron ideas y surgieron algunos proyectos para implementar en cada área, que reflejen la realidad que salió a la luz en el V Encuentro -según contó Juan Pablo Castillo (35), coordinador de programas para jóvenes adultos hispanos.

Cada oficina está analizando el documento final nacional y van a presentar un informe este año con pasos a seguir para que el V Encuentro no se quede en meras palabras.

En enero, dependiendo del presupuesto y con las debidas autorizaciones de la oficina de asuntos hispanos y del obispo Michael Burbidge, las ideas que nacieron de las parroquias se van a empezar a llevar a la acción -dijo el líder laico salvadoreño. "Vemos la necesidad de acercarnos a los jóvenes en cada parroquia, salir a la periferia, trabajar con ellos".

Para ello, contó que el siguiente paso es establecer un ministerio de evangelización puerta a puerta. "Para acercarnos a la juventud, es importante que los jóvenes evangelicen cara a cara, visiten a otros jóvenes".

Castillo cree que, si somos verdaderamente líderes, tenemos que salir de nuestra zona de confort, dejar las computadoras y salir al encuentro de los necesitados como hizo Jesús. 

Aplicar lo que surgió del V Encuentro implica -dijo- el reto de formar e informar a la comunidad. "Es que a veces nuestros jóvenes no tienen los conocimientos básicos de catequesis. Entonces el reto es empezar casi de cero, refrescar lo que aprendieron siendo niños, animarlos, formarlos. 

Se trata de 'un liderazgo compartido' -dijo usando el eslogan que escogieron en Arlington que se convirtió en una finalidad.

"Queremos que el joven se forme y forme a otros, así compartiremos el liderazgo y estaremos preparados para ir al encuentro del otro", dijo definiendo esta intención como una red de evangelizadores puerta a puerta.

En esa diócesis hermana cuentan con grupos de unos 40 jóvenes adultos (18 a 35 años) en 3 parroquias. "El tema de los jóvenes adultos ha sido vital en el V Encuentro, por eso vamos a llegar a todas nuestras parroquias con esta iniciativa", dijo comprometido en buscar a los jóvenes, invitarlos y formarlos. 


Prioridad: familias

Basándose en las recomendaciones del V Encuentro sobre la Pastoral Familiar de responder a las necesidades de las familias hispanas, la Oficina de Vida Familiar de la Arquidiócesis de Washington ha venido ofreciendo oportunidades de crecimiento y apoyo espiritual para las familias como parte de un proceso de sanación tan necesario para nuestras familias inmigrantes -explicó Carla Ferrando-Bowling, directora de dicha oficina arquidiocesana.

Ya se han venido implementando algunas iniciativas como charlas anti-pornografía para padres, para crear conciencia sobre esta plaga y educarles en cómo responder y proteger a sus familias.

Igualmente fue traducido el programa de preparación matrimonial arquidiocesana “Transformados en el Amor”, se ha capacitado a parejas líderes para que ofrezcan una preparación matrimonial sólida y en español. La arquidiócesis cuenta con más de una docena de parroquias que ofrecen este programa y se extenderá a otras parroquias a solicitud de los párrocos.

Se comenzó a ofrecer noches de reflexión para hombres hispanos, para brindarles a los padres de familia las herramientas y recursos a fin de desempeñar su rol paterno de guiar y proteger a su familia. 

Se ha venido ofreciendo capacitación a nuevas parejas líderes en planificación familiar natural, quienes se recibieron como instructores certificados con el método de ovulación Boma. 

Y a nivel interdiocesano, se ofreció un Día de Reflexión para Familias en español en colaboración con la Arquidiócesis de Baltimore.

Carla también explicó otras iniciativas que planea implementar. "Queremos enfocarnos también en formación continua de padres de ramilia, por eso el 16 de noviembre auspiciaremos una noche de reflexión sobre el tema de las adicciones en la familia y cómo enfrentarlas".

Agregó que van a auspiciar eventos que incluyan la participación de toda la familia, teniendo en cuenta las prioridades del V Encuentro. "Ofreceremos retiros para mujeres y hombres en español y seguiremos brindando a las familias hispanas materiales y recursos en español".