Es necesario "des-carbonizar nuestras economías", pues, “a pesar de la convención de la ONU, del acuerdo de París y del compromiso de varios líderes políticos sobre el cambio climático, “no estamos haciendo lo suficiente”, afirmó la María Fernanda Espinosa Garcés, presidente de la Asamblea General de Naciones Unidas, en entrevista con Vaticano News.

En el camino que lleva a la concientización y al cuidado del espacio en el que vivimos, del cual nos nutrimos y en el que nos desarrollamos, nuestra “Casa Común”, se llevó a cabo por iniciativa de la Pontificia Academia de las Ciencias bajo la cancillería de monseñor Marcelo Sánchez Sorondo, el Encuentro de Expertos sobre el clima y Responsables de Finanzas de diversos países del mundo, en el lunes 27 de mayo. En el curso del mismo se reflexionó sobre el cambio climático y los expertos presentaron nuevas evidencias de la ciencia, la ingeniería y las políticas al respecto. A ellos el Papa dirigió un discurso contundente, con un apremiante llamamiento a la acción: «Están aquí – les dijo – para ayudar a detener una crisis que está llevando el mundo hacia el desastre».

«En todo el mundo vemos olas de calor, sequías, incendios forestales, inundaciones y otros fenómenos meteorológicos extremos, el aumento del nivel del mar, la aparición de enfermedades y otros problemas que no son más que una dura advertencia de algo mucho peor que podría venir, a menos que actuemos y actuemos con urgencia». A propósito de esta exhortación del Romano Pontífice, y de las medidas necesarias para combatir el cambio climático y sus dramáticas consecuencias, hablamos con la presidente de la 73ª Asamblea General de las Naciones Unidas, María Fernanda Espinosa Garcés.

Tres puntos a considerar

Entre las medidas necesarias, la presidente en cargo destacó tres. En primer lugar, “reconocer lo que nos está pasando”, “incrementar nuestra ambición”, y “poner un acelerador”:

“A pesar de la convención de la ONU sobre el cambio climático, del acuerdo de París sobre el cambio climático, del compromiso de varios líderes políticos de varios países, resulta que no estamos haciendo lo suficiente” afirmó en el inicio de la entrevista. “Si queremos cambiar nuestras matrices energéticas, tenemos que hacerlo más rápido de lo que habíamos pensado y de manera mucho más ambiciosa en los procesos de conversión”. 

Según la presidente de la Asamblea General de la ONU, lo antes escrito significa que no es posible ir adelante con energías que dependan del petróleo –energías fósiles – que son las que aportan principalmente a las emisiones de gases de efecto invernadero, motivo por el cual “una primera gran tarea es des-carbonizar nuestras economías, y básicamente la energía”. “Hay que poner un ‘acelerador’ en el cambio de nuestra matriz energética en general”, afirmó.

El segundo tema, señalado como vital, es aquel del financiamiento: “Muchos de los países que son las mayores víctimas del cambio climático, son aquellos que menos contribuyen a las emisiones. Básicamente son los pequeños estados insulares en desarrollo. Para ellos el cambio climático es un tema de vida o muerte, es un tema de supervivencia. Son quienes menos aportan a las emisiones, pero los que tienen los costos mayores”. Se trata, por ejemplo, de llenar un fondo creado por los estados, llamado "Fondo Verde Climático”, explica Espinosa, pues “se necesita financiamiento para apoyar solidariamente a aquellos países que son más vulnerables para que incrementen lo que se llama los niveles de resiliencia, es decir, su capacidad de resistir. También para nuevas infraestructuras, nuevas formas de construir y para estar más preparados a los embates del cambio climático”. 

El tercer tema está relacionado con las tecnologías bajas en carbono, que son “la piedra angular de lo que se llaman las economías verdes”. Es decir, se trata de "economías que generan empleos y que generan industria", y que son “muy bajas en su huella ecológica”: “Esto requiere - señala la PGA - una gran transformación de la economía, de la industria, de toda la capacidad productiva de un país; pero lo más importante es que requiere una transformación cultural en la sociedad: la manera en que consumimos, lo que comemos, el agua que consumimos cada día, todo depende también del lado de los consumidores. No podemos solamente pedir que los gobiernos cambien, que los ministros den los recursos suficientes. Se necesita un cambio social, un cambio civilizatorio también del lado del consumo”. 

Aporte de pueblos indígenas, vital para afrontar cambio climático

Con conocida experiencia en materia, la presidente de la Asamblea General en cargo subrayó el aporte de los pueblos indígenas tanto al desarrollo sostenible como para mitigar el cambio climático, el cual define como “vital”: “El aporte que hacen es fundamental en todos los ámbitos. En el ámbito del cambio climático el conocimiento de los pueblos indígenas sobre manejo de ecosistemas, sobre agricultura sostenible, sobre cuidado de la biodiversidad, sobre el manejo del agua, del riego es absolutamente imprescindible para formas sostenibles de manejo del entorno”. “Si uno – añadió – mira los objetivos de desarrollo sostenible no hay uno en el que los indígenas no deban tener un rol protagónico como actores, no solamente como objetos de derecho, sino como actores deliberantes”. 

Laudato si’del Papa Francisco marcó un antes y un después

El papa Francisco es uno de los defensores más respetados de la causa para proteger a nuestro hogar común.  En el curso de la entrevista María Fernanda Espinosa Garcés habló, en efecto, de “un antes y un después en la comprensión de la sociedad no solamente de fe, sino de la sociedad y de la opinión pública mundial”: Laudato Si, dice, “fue un llamado de atención sobre la necesidad de volver a la armonía de alguna manera. Armonía entre las sociedades, los seres humanos y su relación con la casa. Yo creo que ese ha sido un gran aporte, y una gran referencia para lo que ha venido ocurriendo en estos últimos años en relación a revitalizar el compromiso de la sociedad humana de mantener una relación armónica y respetuosa con nuestro entorno natural”. 

Indispensable acción colectiva 

Un camino indicado más veces como fundamental y necesario por la PGA de las Naciones Unidas es el camino del multilateralismo para tratar y afrontar los temas comunes a la humanidad toda.En relación al mismo, una consideración fue la de acercar esta palabra a la opinión pública: “Multilateralismo quiere decir más cooperación, más solidaridad, quiere decir acción colectiva. Los grandes desafíos que tiene la humanidad hoy, no pueden ser resueltos por ningún país, por más grande o por más poderoso que sea”.  “El cambio climático, la migración internacional, el terrorismo, el tráfico de personas, todo requiere de acción colectiva, es decir, de un liderazgo compartido”.

En un mundo en el que en algunos casos las relaciones internacionales parecen estar marcadas por un regreso al unilateralismo, interpelamos a Espinosa Garcés sobre la eventualidad de un riesgo de marginalización de las Naciones Unidas: “Vemos como pequeños destellos  - respondió- de un discurso ultra-nacionalista, de populismos nacionalistas, aquellos que dicen ‘el interés nacional primero’, ‘nosotros primero’, ‘nosotros para nosotros’, ‘nuestro bienestar está antes que nada’; pero resulta que se puede velar por el interés nacional, se puede defender la soberanía de un país, a la vez que se aporta, se coopera y se participa del sistema internacional. Las dos cosas no están reñidas: se pueden hacer ambas cosas. Y hay temas que no pueden ser resueltos por un país solamente".

He aquí entonces, que según la PGA, “el rol de la ONU es irremplazable”, no sólo a nivel de sus programas en el terreno como las “80 millones de personas”, recordó, alimentadas por el “Programa Mundial de Alimentos”, los niños del mundo - más del 50 por ciento - que reciben las vacunas de la ONU, las operaciones de mantenimiento de la paz “con más de 100,000 oficiales, soldados y policías que están en los lugares más peligrosos del mundo garantizando el bienestar y la protección a los civiles”, por nombrar algunas de ellas. Sino que es irreemplazable también en el ámbito político:

“La Asamblea Nacional que presido es el Parlamento de la Humanidad, donde establecemos las políticas y las normas del derecho internacional que nos obligan y nos comprometen a todos para resolver los problemas que tiene la humanidad”. “La ONU es irremplazable, el multilateralismo es más necesario que nunca y no está reñido con el interés nacional y las decisiones soberanas de los estados”, aseguró. 

Ciencia, tecnología y voluntad política para afrontar cambio climático

“En la Pontificia Academia de las Ciencias vimos a los científicos más connotados del mundo traer la información para decirnos ‘estamos en una emergencia climática’”: tras dar este testimonio, la presidente en cargo de la Asamblea General concluye la entrevista, sin embargo, con un mensaje de esperanza para el futuro:  

“Tenemos la ciencia y el conocimiento. Tenemos las tecnologías: sabemos cuáles son las tecnologías bajas en carbono, cómo entrar en un proceso de transformación de nuestras energías renovables. Sabemos lo que hay que hacer, es decir tenemos la información. Tenemos la tecnología, el conocimiento y existe en este momento la decisión política de hacerlo. Si juntamos las tres cosas, yo tengo una mirada muy optimista de que vamos a lograr hacerle frente a la crisis climática. Y eso se puede hacer sólo de una manera: con más multilateralismo, con más Naciones Unidas fortalecidas, con más acción colectiva y liderazgo global”.