La tarea de reciclar en la escuela católica Sagrado Corazón es perfectamente entendida por los niños que asisten a ese centro educativos. Ellos saben que el cuidado del medio ambiente se inicia con tareas tan sencillas como separar objetos de cartón, papel, lata, vidrio, algunos plásticos y residuos orgánicos que se encuentran en todas partes. 

Los profesores motivan diariamente a los más pequeños para que participen en las labores de reciclaje, que aprendan algunos procedimientos para colocarlos correctamente en los contenedores.

Los niños se preocupan en no equivocarse en la separación de las botellas de plásticos, papeles de uso diario y cartones. También han aprendido que esa tarea facilita su procesamiento al llegar a la planta de reciclaje.

Elise Heil, directora de la mencionada escuela, dijo que con esfuerzo se han podido colocar contenedores en casi todos los ambientes del local y el objetivo es reducir la cantidad de residuos generados por los estudiantes durante y reutilizar los productos que se puedan.

“Tenemos contenedores para vidrio, envases de plástico, latas, papel, cartón y periódicos. Lo primero que hemos logrado es que los niños entiendan por qué es importante que reciclen. Todos los días los profesores se preocupan en explicarle a los estudiantes que los productos que se usan a diario se fabrican a partir de materias primas que son tomadas de la naturaleza y que si esa tarea no se hace de manera responsable terminará afectando los ecosistemas y biodiversidad del planeta”, señaló Heil.

Explicó que en la escuela católica Sagrado Corazón se trata de dar uso práctico al material reciclado: “Nosotros estamos utilizando los tubos de cartón de los rollos de papel higiénico para hacer imágenes de santos católicos. Los niños se divierten haciendo representaciones de la Virgen María, San Oscar Romero, Santa Rosa de Lima y personajes bíblicos. Con divertidas manualidades los niños entienden que el reciclaje tiene un impacto directo en algo concreto”.

Gissel Sánchez, Sebastián Hernández, Robert McCants y Catherine Ramírez, niños de educación inicial, forman parte de un equipo dedicado a recoger los tubos de cartón de los rollos de papel higiénico y entregarlo a los estudiantes del séptimo grado para que hagan representaciones religiosas. Allí tanto los pequeños como los más grandes entienden de manera práctica la importancia de reciclar.  

Niños en acción

En las escuelas católicas pertenecientes a la Arquidiócesis de Washington el reciclaje cada vez es más frecuente. Todos los estudiantes saben la importancia de respetar la regla de las "3R: Reducir, Reutilizar y Reciclar". En casi todos los locales existen contenedores para reciclar papel, vidrio, restos, ropa, pilas y envases.

En diferentes actividades educativas los alumnos han demostrado sus conocimientos sobre las causas del cambio climático y las medidas que deben seguirse para proteger el medio ambiente. 

En la parte práctica, la gran mayoría de alumnos hispanos ya aprendieron cómo se hace la separación selectiva para el reciclaje a través del juego 'Un, Dos, Tres ¡Recicla otra vez!'.

Entre los colegios católicos que más se destacan en campañas de reciclaje se encuentran St. Francis International, School, Don Bosco Cristo Rey, Arzobispo Carroll y San Miguel, entre otros.