La misa dominical será transmitida en directo los domingos al mediodía. Está es la primera vez que la Basílica del Santuario Nacional de la Inmaculada Concepción, en casi 100 años, cierra sus puertas al público por un evento no relacionado con el clima. 

La decisión de cerrar las puertas del Santuario Nacional se tomó en respuesta a las recientes directrices de los CDC y del Distrito de Columbia y apoyar los esfuerzos de las autoridades para minimizar la propagación de COVID-19, también conocido como el nuevo coronavirus.

"Fue una decisión difícil porque sabemos que los fieles confían en el Santuario de María por la paz y el consuelo que encuentran en este lugar sagrado. Aun así, reconocemos también que debemos escuchar a los expertos y médicos y poner de nuestra parte para ayudar a prevenir la propagación de este virus. La decisión de cerrar las puertas del Santuario de María no se tomó por miedo, sino por precaución, confiando en que Nuestro Señor y Su Santísima Madre usarán esta acción para proteger al personal del santuario y a los visitantes. Alentamos a todos a escuchar el consejo de las autoridades de la Iglesia y del Gobierno al tiempo que depositamos nuestra confianza y esperanza en Dios. Esperamos con ansias el día en que podamos reabrir nuestras puertas y reanudar nuestro ministerio, especialmente la celebración de la misa y la reconciliación", dijo monseñor Walter R. Rossi, rector del santuario nacional.

"Con la acción de cerrar nuestras puertas al público, el santuario tiene la intención de continuar celebrando la misa todos los domingos al mediodía y transmitirla en vivo en el sitio www.nationalshrine.org/mass. Esta transmisión en vivo se ha convertido rápidamente en una comunidad nacional e internacional en línea de fe y apoyo durante la pandemia del coronavirus, con miles de espectadores sintonizando para participar en el Santo Sacrificio de la Misa con otros fieles de toda nuestra nación y de todo el mundo. Estamos comprometidos a continuar la transmisión en vivo el mayor tiempo posible, a la vez que nos aseguramos de que el dedicado personal y los voluntarios en el Santuario de María se mantengan a salvo".

La Basílica de la Inmaculada Concepción, conocida como la Iglesia Católica de América, es la iglesia católica más grande de América del Norte y una de las más grandes del mundo. Símbolo nacional de la fe católica, la Basílica ofrece un lugar de oración y peregrinación a casi un millón de visitantes de todo el mundo cada año.