Este lunes el papa Francisco realizó su visita pastoral a la localidad italiana de Loreto. En el Santuario de la Santa Casa de Loreto, al final de la misa, el firmó la Exhortación post-sinodal sobre los jóvenes.

“Hágase en mí según tu palabra”, estas palabras pronunciadas por la Virgen María ante el anuncio del Ángel, resonaron de nuevo hoy en la Santa Casa de Loreto, donde el Papa Francisco celebró la Misa. Es el primer Pontífice que lo ha hecho en 162 años hasta hoy: el último fue Pío IX en 1957. En este período de tiempo, sin embargo, los Papas no han dejado de visitar Loreto: San Juan XXIII, San Juan Pablo II, Benedicto XVI. Un "sí" que los cristianos de todos los tiempos y latitudes han sido y están llamados a repetir en sus vidas, en sus vocaciones.

Junto al Papa, entre los muros de la Casa de María, entre otros estuvieron Mons. Fabio dal Cin, Arzobispo Prelado de Loreto, Mons. Georg Gänswein, Prefecto de la Casa Pontificia, Mons. Edgar Peña Parra, Sustituto de la Secretaría de Estado, el Card. Gualterio Bassetti, Presidente del CEI, el Card. Edoardo Menichelli, Arzobispo emérito de Ancona-Osimo, algunos frailes capuchinos, a quienes se confía la pastoral de los peregrinos, y algunos jóvenes, que viven en un momento en el que se cuestiona la propia vocación por excelencia.

El papa Francisco no pronunció la homilía y algunas de sus palabras que introdujeron la Oración de los fieles fueron: “María es el arca de la nueva y eterna alianza: en ella se cumple el misterio del Hijo de Dios hecho hombre por obra del Espíritu Santo. Oremos al Señor con fe y humildad. Digamos juntos: Que tu palabra se cumpla en nosotros, Señor”.

Inmediatamente después, siempre en la Santa Casa, sobre el altar frente a la imagen de la Virgen Negra de Loreto, el Papa firmó la Exhortación Apostólica Postsinodal en forma de Carta a los Jóvenes, como conclusión del Sínodo celebrado en el Vaticano el pasado mes de octubre. “Vive Cristo, esperanza nuestra” es el título del texto original en español, que se publicará más adelante.

Un acontecimiento histórico ha sido definido por muchos: la otra firma de una Exhortación Apostólica fuera del Vaticano ocurrió con San Juan Pablo II en 1995, cuando con ocasión de un viaje a África se dio a conocer la Exhortación “Ecclesia in Africa”. No sólo eso. Es también una confirmación del vínculo entre los jóvenes y el Santuario Mariano de Loreto, donde tanto San Juan Pablo II como Benedicto XVI quisieron tener encuentros con ellos. Antes de la Misa, el Papa rezó durante mucho tiempo, en silencio, ante la imagen de la Virgen Negra, mantenida en la Santa Casa. Vaticano News